Una casa pasiva en La sartén de Andalucía.

Cuando nos propusimos el reto de construir una casa que energéticamente fuese lo más eficiente posible, sabíamos lo que queríamos: una vivienda que utilizase la menor cantidad de energía externa y a la vez obtuviésemos el mayor confort posible; pero no nos imaginábamos que, en nuestra investigación del mejor sistema, nos íbamos a encontrar con la construcción total, la solución perfecta a nuestra búsqueda.

 

Pero parémonos por un momento en aclarar dos conceptos:

  • ¿Qué es una casa pasiva? También conocida como passivhaus, es un tipo de vivienda que se construye utilizando todas las variables posibles (orientación, materiales, aislamiento, ventilación, distribución…) para conseguir un elevado confort climático interior con un consumo de energía nulo o casi nulo.
  • ¿Y qué es la sartén de Andalucía? Es la población de Écija (Sevilla) y alrededores, conocida por las elevadas temperaturas en verano, que suelen pasar holgadamente de los 40 grados.

 

Como profesionales del sector desde hace más de 50 años, nuestro último reto comenzó hace tres años en Herrera, aproximadamente a 30 Km. de Écija. El primer paso, evidentemente, fue buscar información sobre sistemas de climatización de alta eficiencia energética y que utilicen energías renovables (bombas de calor geotérmica, calderas de biomasa, energía fotovoltáica…) para conseguir el confort necesario. Pero no era suficiente, queríamos profundizar más, y así llegamos a descubrir la climatización pasiva, es decir, la climatización que no gasta energía, que puede conseguirse actuando sobre la “piel” de nuestra casa; y la passivhaus es el exponente máximo de la climatización pasiva. La decisión estaba tomada.

 

Passivhauss_5puntosEnseguida nos dimos cuenta de que lo nuestro no era un reto, era un desafío. ¿Por qué? Pues porque las casas pasivas no son muy conocidas en España, prueba de ello es que hasta la fecha nos constan que hay solamente 14 (únicamente una en Andalucía) que ostentan la certificación pertinente, y ese desconocimiento da como resultado muy pocos profesionales con experiencia y empuje para incorporarse a un proyecto tan especial. Sabíamos que nos encontraríamos con obstáculos, pero estábamos decididos a hacer algo realmente apasionante.

 

El primer escollo fue el de encontrar dichos profesionales, que tuvieran la experiencia y conocimientos necesarios en este tipo de construcción; en España hay pocos, y en Andalucía menos. Pero tuvimos suerte, no tardamos en encontrar algunos que aceptaran el desafío.

 

La segunda complicación fue conceptual, habitualmente este tipo de casas se construyen de madera y no de ladrillo, porque existe la creencia de que los temidos “puentes térmicos” son imposibles de evitar en las casas de ladrillo, pero en esta casa, queríamos demostrar que existen formas y métodos con los cuales conseguimos, no solo evitar dichos puentes térmicos, sino que además mejoramos la “piel” de nuestra casa (durabilidad, mantenimiento muy reducido, gran inercia térmica, mejora de la acústica, resistencia al fuego y al intrusismo). Estaba decidido, nuestra vivienda iba a construirse con ladrillos.

 

La tercera dificultad era de respeto: las passivhaus, al ser más habituales en países fríos del norte, no están demasiado probadas en climas cálidos del sur, y nosotros íbamos a construir una casa pasiva en una de las zonas con las temperaturas veraniegas más extremas de toda Europa.

 

Y así, salvando impedimentos técnicos y conceptuales, nuestro desafío culminó el pasado 12 de diciembre de 2016, con la casa ya terminada, cuando se realizaron la prueba del Blower Door Test, o lo que es lo mismo, la 1ª prueba y la más difícil de superar, la cual da como resultado si la casa puede llegar a ser certificada como passivhaus o no. Y la pasamos, ¡y con nota!, y ya podemos decir con orgullo que en “la sartén de Andalucía” hay una passivhaus.

 

Estamos tremendamente orgullosos de nuestra experiencia y del resultado, y desde aquí queremos poner nuestros conocimientos al servicio de quien quiera utilizarlos para construir una casa pasiva y con ladrillos de arcilla cocida, un tipo de edificación con unos costes que rondan aproximadamente entre el 10% y el 15% más que los de una construcción convencional, y que habitualmente están amortizados antes de los 10 años, además de obtener una vivienda con un confort inigualable.

 

Evidentemente, el éxito de este reto no ha sido sólo nuestro, así que desde aquí queremos agradecer su aportación a todas las personas y empresas que de un modo u otro han colaborado en este proyecto:

 

PROMOTOR – CONSTRUCTOR: Juan Manuel Aragón Quintana.

ARQUITECTO TECNICO: Francisco Ruiz Jiménez.

ARQUITECTO CERTIFICADOR PASSIVHAUS: Juan Manuel Castaño Salvador.

FABRICACIÓN DE LADRILLOS AG TECNO-TRES, S.L.: Cerramientos y tabiquería de ladrillos acústicos, ventilados y alto rendimiento.

ISOVER: Aislamientos.

Ismael Bernal Pérez (Delegado Zona Sur), y Mónica Liñán Mínguez (Asesoramiento Técnico).

ACTIS: Aislamientos Reflexivos.

Christophe Hamblot.

TORRERO TORINCO: Carpintería Exterior de Madera.

Lorenzo Nádales Luque (Director Comercial), y Mariano Bermudo Tabares (Jefe de Producción).

ACTIVA ENERGÍA: Blower Door Test.

Diego Benítez Milán (Gerente).

SIBER ZONE, S.L.: Ventilación Mecánica Controlada.

Santiago Pascual.

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